Una de las partes más importantes en el proceso de tratamiento del cáncer es la quimioterapia. El rol de los enfermeros en este campo está enfocado principalmente en la información al paciente, administrar los medicamentos siguiendo con el tratamiento prescrito y el control de los efectos secundarios que pueden aparecer a raíz de esta técnica.
La quimioterapia consiste en administrar al paciente oncológico una serie de medicamentos citotóxicos tanto por vía oral como intravenosa cuyo objetivo es destruir las células cancerosas y evitar que estas se sigan expandiendo. En este campo encontraremos la participación enfermera en la información, la administración y el control de los efectos secundarios de la quimioterapia.
Es de vital importancia que el enfermero sea capaz de comunicarse eficazmente con el paciente pues recibir la noticia de un cáncer es uno de los momentos más estresantes de su vida. Es por esto que el enfermero debe ser un referente de calma y profesionalidad y controlar siempre los niveles de ansiedad que pueda tener su paciente. Es de vital importancia que el paciente reciba una información objetiva, concisa y ordenada para favorecer su propia participación en su recuperación.
Cuando se trata de quimioterapia, el paciente debe ser conocedor de todos los efectos secundarios que pueden surgir y debe estar preparado para ellos. De esta manera será más sencillo reducirlos si llegan a ocurrir. También es necesario que sea conocedor de todas las medidas de autocuidado relacionadas con el proceso de quimioterapia. Es importante que el enfermero dé pie a que tanto la familia como el paciente expresen todas las preguntas que tienen sobre estos temas.
En cuanto a la administración del tratamiento, el enfermero debe disponer de todas las medidas de control y asegurarse de evitar cualquier problema o incidencia que pueda darse durante el proceso. Para esto, el enfermero debe conocer y seguir rigurosamente las instrucciones del médico en cuanto a la dosis, la vía de administración, el tiempo del tratamiento, etc.
Para la administración de la quimioterapia también es importante contar con el apoyo de los familiares y del propio paciente para asegurarse de que la toma de la medicación se hace de forma correcta y regular; esto también servirá para que se le avise rápidamente ante cualquier sensación de cansancio u otro tipo de efectos secundarios y problemas que se pueden ocasionar a causa de la quimioterapia como la formación de trombos (flebitis) o una extravasación (escape de sangre, linfa u otro líquido tal como los medicamentos administrados).
Por último, cuando hablamos de los efectos secundarios producidos por las sesiones de quimioterapia hay que tener en cuenta que, aunque hay algunos que pueden darse de forma general como la diarrea o las náuseas, estos también varían según el aparato o sistema que se haya visto afectado por el proceso tumoral.
Por ejemplo, un efecto secundario muy conocido y común en los procesos de quimioterapia (sobre todo en aquellos que pretenden tratar un cáncer que haya afectado al sistema epitelial) es la pérdida del cabello. En estos casos, para mantener la estabilidad emocional del paciente, es un deber del enfermero el comunicarse con él para conocer los efectos que este hecho le ha provocado y debe discutir con él la posibilidad de llevar peluca, sombrero o un pañuelo como solución.
No solo hay que asegurar el bienestar emocional del paciente. En estos casos de pérdida inminente del cabello también debe asegurarse de que, durante el tratamiento, se lave con un champú de pH neutro.
Otros ejemplos que podemos dar podrían ser que, en los tipos de cáncer que afectan al sistema hematológico, nos podemos encontrar como efectos secundarios de la quimioterapia por ejemplo:
- Anemia (que el enfermero debe vigilar en aspectos como la palidez en piel y mucosas y debe controlar mediante una dieta rica en hierro y con transfusiones de concentrados de hematíes).
- Leucopenia (disminución del número de leucocitos. En estos casos, se debe vigilar de cerca que el paciente no se contagie de ninguna enfermedad infecciosa ya sea evitando aglomeraciones, lavándose las manos, etc. Esto es debido a que su sistema inmunitario ha quedado debilitado).
- Trombocitopenia (disminución del número de plaquetas. Hay que evitar hemorragias presionando el punto de inyección y vigilar al paciente de cerca para evitar también hemorragias internas).
Todos estos trabajos hay que tener en mente que no los hace un solo enfermero. Todo un equipo enfermero se pone a la disposición del paciente oncológico. Todos ellos realizan una función diferente pero manteniendo una buena comunicación; pues esto es clave para poder ofrecer una buena atención integral al paciente.

¡Me ha encantado! Muy bien explicado✨ Seguid así😘
ResponderEliminarMuy buena información, algo que desconocía hasta el momento.
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